Barbacoa de ladrillos de bricolaje

Barbacoa de ladrillos de bricolaje

Para hacer una barbacoa de ladrillo hecha por usted mismo, primero debe asegurarse de cumplir con la ley. La ley regula tres puntos: la ubicación de la barbacoa, su base y la posible presencia de una chimenea. En cuanto a la ubicación, la barbacoa debe estar ubicada en un lugar que pueda ser monitoreado y accesible fácilmente. Se recomienda que esté ubicado a las afueras de la casa, al lado de la cocina. La chimenea, estructuralmente perfecta y funcional, solo es necesaria si construyes la barbacoa en el interior. Aquí veremos cómo construir uno al aire libre. Por último, la base: en este caso la ley es la misma, tanto si se construye en el interior de la casa como si se construye en el jardín. La base debe ser de mampostería.

Construyendo la base


Todo proyecto que se precie necesita una base sólida, y cuando se trata de construcción, esto no es una metáfora. Si comete errores en la colocación de la base corre el riesgo de que la barbacoa quede torcida o no sea resistente. Para sentar las bases conviene tener ya comprado el grill que se utilizará en el asador, pues es útil para ser utilizado como guía. Coloca la rejilla en el suelo, quita el césped dentro de su perímetro y luego cava un hoyo de unos veinte centímetros de profundidad, que llenarás con grava por poco menos de la mitad. Llene el resto del agujero con concreto de fraguado rápido. Nivele el hormigón y déjelo secar durante 24-48 horas. Si eres preciso al realizar este paso, el resto del trabajo será mucho más sencillo.

Colocando los ladrillos


La colocación de los ladrillos en sí no es una fase complicada, pero hay algunas precauciones que se deben tomar. En primer lugar, antes de la colocación final es recomendable hacer una “colocación en seco”, es decir, colocar la primera capa de ladrillos secos, cada uno a una distancia de aproximadamente medio centímetro de la otra para tener en cuenta el espesor. del mortero. En este punto, con un lápiz, puede dibujar el contorno de cada ladrillo para luego tener un rastro. En este punto, deje los ladrillos sumergidos en agua durante unos treinta minutos. Este paso no es imprescindible, pero es un simple truco de los albañiles para evitar que los ladrillos excesivamente secos absorban demasiada humedad del mortero, expandiéndose y alterando las medidas. Una vez finalizada esta fase, se puede proceder a la colocación del primer ladrillo: Extienda y nivele medio centímetro de mortero en la base, coloque un ladrillo encima y agregue medio centímetro de mortero en el costado del segundo ladrillo antes de colocarlo. Proceda así un ladrillo a la vez, siempre nivelando y retirando el exceso de mortero.

Colocación de las últimas capas


La colocación de las últimas capas se realiza con una mínima variación: en las paredes laterales es necesario alternar la orientación de los ladrillos en capas alternas. Dicho de esta manera parece complejo, pero en realidad es un concepto muy simple: si los ladrillos se colocan uno al lado del otro por el lado corto, a partir de la cuarta o quinta capa será necesario, una capa sí y una capa no, juntarlos por el lado largo, de modo que una capa sí y una capa no sobresalgan dentro de la barbacoa. Estos ladrillos que sobresalen servirán como soporte para la parrilla y como soporte para el carbón. Dependiendo de cuántas rejillas desee utilizar, esta técnica se puede utilizar para crear un número diferente de soportes. En este punto puede comprobar si la barbacoa está “nivelada”,

Deja un comentario