Bonsai de arce rojo

Características bonsai arce rojo

El arce rojo, también llamado arce palmeado, es una de las plantas más adecuadas para crear hermosos bonsáis. La característica principal de esta especie es la apariencia de las hojas: tienen una forma particular, con cinco puntas, y luego cambian de color con el paso de las estaciones, tomando el clásico color rojo en otoño, dando un escenario realmente emocionante para aquellos. que los observan. Hay más de cien especies de arce rojo pero, normalmente, las más utilizadas para bonsái son las que tienen las hojas más pequeñas, como el arce deshojio, cuyas hojas cambian del carmesí primaveral al rojo otoñal; luego está el arce shishigashira, que tiene la particularidad de tener hojas arrugadas; el arce kiyohime, que tiene hojas verdes que se vuelven moradas y, finalmente, el arce nomura, que siempre tiene hojas rojas.

Cultivo de arce rojo bonsai


La primavera es una estación muy importante para el arce rojo, porque es el período durante el cual aparece el nuevo follaje verde. Por ello, es fundamental mantener nuestro bonsái en un lugar soleado, incluso expuesto a la luz solar directa, ya que esto favorece la producción de las hojas y el fortalecimiento de los tallos. En verano, sin embargo, el bonsái de arce rojo debe moverse a la sombra, porque demasiado calor podría dañar las hojas; si las temperaturas son muy altas, entonces también es recomendable colocar un platillo lleno de agua y grava debajo de la planta, para promover un buen nivel de humedad sin interferir con el sistema radicular, que de lo contrario podría pudrirse. En otoño el arce puede estar tanto al sol como a la sombra parcial, mientras que en invierno es necesario adaptarse al clima: si hace mucho frío,

Cuidado del bonsái de arce rojo


El arce rojo quiere un suelo blando y siempre húmedo: por lo tanto, el sustrato de nuestro bonsái debe estar siempre un poco húmedo, pero nunca empapado, porque el estancamiento podría dañar irreparablemente las raíces. En verano, en particular, hay que tener cuidado porque la sequía podría provocar la muerte del bonsái en poco tiempo. Además, en época de calor, siempre es recomendable vaporizar las hojas todos los días, tanto para mantener un nivel de humedad adecuado, como para prevenir los ataques de la araña roja, responsable de los frecuentes daños a la vegetación de esta planta. Luego, el bonsái de arce rojo debe podarse en invierno, es decir, cuando las hojas ya han caído y podemos identificar claramente los tallos que deben recortarse. Por lo general, las ramas que se cruzan y las dañadas deben eliminarse, mientras que los más grandes solo necesitan acortarse unos centímetros. Finalmente, en primavera, los nuevos brotes deben podarse para asegurar que el arce crezca compacto.

Bonsai de arce rojo: mantenimiento de arce rojo Bonsai


Si nuestro bonsái de arce rojo es muy denso, a finales de primavera podemos realizar una defoliación, que es una operación que permite reducir el tamaño y la presencia de las hojas. Para ello es necesario utilizar una herramienta específica, llamada defoliadora, con la que retiraremos todas las hojas, dejando solo los nuevos cogollos. Solo de estos cogollos, a los pocos días, brotarán las hojas nuevas, que serán mucho más pequeñas y agraciadas que las que hemos eliminado. Esta operación solo debe realizarse en ejemplares sanos de cierta edad, ya que podrían verse afectadas plantas jóvenes o débiles. Finalmente, una vez al año, a principios del invierno, que es cuando caen las hojas, es necesario trasplantar el bonsái: hay que brotar las raíces y cambiar el suelo, utilizando un poco de akadama para el drenaje y luego un poco de tierra orgánica.

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