Medinilla

Información general sobre la medinilla

Perteneciente a la familia Melastomataceae, la medinilla es una planta tropical, originaria del continente asiático, en particular de las dos islas de Madagascar y Java. Tiene un tallo leñoso del que se ramifican hojas ovaladas, coriáceas y de color verde oscuro, en cuya página superior hay nervaduras de un blanco profundo. Con el inicio de la primavera y durante la prolongación del verano, la medinilla produce una gran cantidad de flores que se juntan en maravillosas inflorescencias racémicas (en algunas especies en forma de panícula), típicamente en tonos de rojo o rosa. Por esta singular característica la medinillatambién se le conoce como uva rosada. Aunque en su hábitat natural es capaz de alcanzar incluso los 2,5 metros de altura, si se cultiva en casa nunca supera el metro.

Técnica de cultivo y exposición de medinilla


La medinilla no es una planta fácil de cultivar, pero con el compromiso adecuado y la observancia de precauciones precisas, se pueden obtener resultados notables, especialmente relacionados con las maravillosas inflorescencias que esta planta tiene para ofrecer. La temperatura ideal de verano para su cultivo ronda los 24-27 ° C, mientras que durante la temporada de invierno es importante que la temperatura nunca baje de los 15 ° C: todo esto con el fin de recrear las condiciones climáticas típicas del hábitat tropical en el que se encuentra la medinilla. se encuentra en la naturaleza. Además, necesita mucha luz para poder florecer adecuadamente, pudiendo así exponerlo a pleno sol durante la temporada de otoño e invierno. Es importante asegurar una buena circulación del aire, cuidando de evitar la existencia de corrientes de aire.

Tipo de suelo y fertilización de medinilla


Esta planta necesita ser replantada cada dos años, requiriendo el uso de un buen suelo fértil y ligeramente ácido, pero que a la vez posee excelentes capacidades drenantes, con el fin de evitar la formación de estancamiento hídrico en el momento del final del riego. pudriendo la planta. Se puede obtener un suelo de este tipo mezclando arena gruesa, turba y suelo de jardín y colocando los fragmentos en el fondo, para aumentar el poder de drenaje del sustrato. La fertilización debe realizarse exclusivamente en primavera y verano, cada dos semanas, teniendo cuidado de utilizar un fertilizante líquido para diluir en el agua de riego. Por el contrario, en invierno y otoño se debe interrumpir la fertilización.

Medinilla: Método de riego y poda de la medinilla.


Las necesidades hídricas de la medinilla son tales que requieren un riego que mantenga el suelo constantemente húmedo durante el período primaveral y estival, teniendo cuidado de esperar a que se seque la parte más superficial del suelo antes de proceder con el siguiente riego. Sin embargo, durante el invierno y el otoño, el riego debe limitarse a mantener el suelo apenas húmedo. Al ser una planta acidófila, se recomienda utilizar agua desmineralizada o de lluvia. Además, se recomienda nebulizar periódicamente las hojas y flores, con el fin de mantener la humedad típica de su hábitat natural. No requiere poda y puede limitarse a la eliminación de hojas secas y flores agotadas, para que no se conviertan en vectores de enfermedades.

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