La antigua técnica de compostaje

El compostaje es la técnica que consiste en la acumulación de sustancias orgánicas de diversa índole (residuos alimenticios, hojas secas, hierba cortada, malas hierbas, excrementos de animales, etc.), para obtener un fertilizante natural de excelente calidad.

El montón, que debe formarse en un rincón protegido del jardín, no es otra cosa que la combinación de materiales orgánicos, incluso residuos, (verduras, cáscaras, restos de comida, cáscaras, etc.) que, a través de un ciclo de descomposición absolutamente natural, se transforman en material fertilizante, rico en nutrientes, capaz de fertilizar muy bien el suelo.

La elección de los elementos con los que componerlo y el lugar más adecuado, son problemas que deben ser resueltos sabiamente con la ayuda del estudio y la experiencia. Sólo teniendo en cuenta todos estos factores tendremos como resultado un compuesto rico y fértil, y evitaremos el peligro de encontrarnos con un montón de desechos inútiles.

El primer paso será elegir los materiales con los que se formará el montón; éste tendrá que ser bastante compuesto porque la falta de algunas sustancias, particularmente activas y, por lo tanto, ricas en nitrógeno, podría ralentizar enormemente el proceso de descomposición o incluso inhibirlo por completo. En general se puede decir que cuanto más amplia sea la gama de materiales disponibles, más rico será el compuesto. Una de las fuentes que se suministrará será la cocina, todos los residuos de origen orgánico, enmendados por celofán, plástico y papel de aluminio, contribuirán, suministrando agua y nitrógeno. Los desechos de jardín también son muy útiles para el compuesto; sin embargo, se aconseja no utilizar núcleos de col, que generalmente están infestados con la hernia típica de este vegetal (es un hongo extremadamente resistente que permanece activo en el suelo durante varios años). Otros productos adecuados para el compostaje son el contenido de bolsas de aspiradora, trapos de lana y algodón cortados, papel y cartón cortados y atados correctamente (no se recomienda para las revistas de color), madera y tallos reducidos a proporciones mínimas, hierba cortada, ortigas y otros materiales.

Para facilitar el paso del aire entre las diversas capas de compuesto se pueden añadir virutas y aserrín, mientras que para aumentar la cantidad de nitrógeno basta con añadir lixiviado, cornunghia, polvo de sangre o, más fácilmente disponible, estiércol de ganado. No se recomienda utilizar estiércol de otros animales en estado puro; el estiércol de caballo, de hecho, es particularmente caliente, el estiércol de cerdo es demasiado frío y el estiércol de pollo contiene sustancias corrosivas, aunque es particularmente rico en nitrógeno.

En lo que respecta al follaje, cabe señalar que, a pesar de la cantidad relativa de nitrógeno que contiene, tiende a frenar el proceso de descomposición debido a su alto contenido de ácido tánico; por lo tanto, debe utilizarse con moderación y procesarse con una cierta cantidad de caliza de algas; o puede utilizarse, mezclado con tierra de huerta y material de origen animal y luego empapado en alguna ortiga empapada, para el compostaje en un depósito de larga duración.

También hay muchos materiales, considerados materiales de desecho en otras actividades, que son ricos en nitrógeno y por lo tanto valiosos en la constitución del montón; además, se puede llegar a acuerdos felices con aquellos que de otra manera tendrían la carga de deshacerse de ellos. Para dar un ejemplo, puede ir al bar más cercano, por los posos de café, a una curtiduría, por el polvo de cuero, o al municipio, por las hojas recogidas por los barrenderos en las avenidas arboladas.

El compuesto se considerará maduro cuando haya alcanzado un color oscuro y sea bastante desmenuzable e inodoro. No hay un tiempo fijo para lograrlo; por lo general, tardará entre 3 y 6 meses. En general, la mejor opción es poner la mezcla en el jardín un mes antes de transplantar. Es importante que el compuesto, que ha alcanzado la madurez en otoño y sólo se utilizará en primavera, esté protegido de las inclemencias del tiempo durante el invierno por una cubierta.

También es posible esparcir el compuesto en el suelo en octubre o noviembre, aunque el proceso aún no haya terminado y el material todavía se vea un poco fibroso, de modo que termine de madurar directamente en el suelo dejándolo listo para la siembra y el transplante de primavera.

RUTA DE NAVEGACIÓN:

  • COMPOSICIÓN CUMULAR PARA LA COMPOSICIÓN
  • CONCIMIENTO
  • EL SUBSIDIO
  • EMPAQUETADO NATURAL

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