Haz tu propia leña

Una forma económica y ecológica de calefacción, la madera se puede encontrar en cantidades abundantes en el jardín o en parcelas dedicadas a la tala. ¡Déjese tentar!

La mejor leña

En el jardín, los restos de las podas de los arbustos se pueden utilizar para encender un fuego, mientras que las ramas de los árboles se utilizarán para la calefacción.

Las mejores leñas son las maderas duras y densas que desprenden calor durante un período de tiempo muy largo. Estos incluyen roble, castaño, haya, carpe o nogal, así como muchos árboles frutales. La madera de coníferas (pino, abeto, alerce…) también tiene un buen valor calórico, sin embargo, al ser menos densa, dura menos tiempo y obstruye los conductos de la chimenea.

¿Cuándo cortar la leña?

Aprovechen el período de descanso invernal, cuando la savia se retira a las raíces para cortar leña. Durante el período de la luna menguante, es aún mejor estar lo más lejos posible de la luna nueva.

La elección de las herramientas

Hacer tu propia leña implica una inversión material. Necesitará una motosierra eficiente para el trabajo de tala. Elija un modelo térmico de al menos 40 centímetros cúbicos para poder hacer la mayor parte del trabajo. Recuerda afilar la cuchilla a menudo para facilitar el corte.

Invierte en una sierra para troncos con dientes isósceles para la madera seca y dientes americanos para la madera verde, cortada directamente del árbol.

Un hacha también será muy útil, tanto para la tala como para la separación de troncos.

No olvide traer toda la ropa de seguridad que le asegure su protección durante las operaciones.

Conservación

Es necesario secar bien la madera antes de usarla, ya que la madera recién cortada contiene un 50% de agua. Por lo tanto, necesitará el doble de madera para obtener un resultado equivalente a la madera seca.

Secarlo bien a cubierto en un montón regular una vez que se haya descompuesto en troncos. Elija un lugar soleado, ligeramente elevado y protegido por un pequeño techo. Nunca pongas tu madera en el suelo, ya que puede pudrirse. Prefiero almacenarlo en paletas que aseguren una buena ventilación y lo mantengan alejado del suelo y del agua.

¿Sabías eso?

Para aquellos que no tienen la suerte de poseer un jardín con especies que pueden ser quemadas para calefacción, hay parcelas “cortantes” puestas a disposición por los propietarios. Entonces es interesante reunirse con vecinos y amigos, para reducir costos, compartir herramientas y esfuerzos!

Deja un comentario