Guarda tus frutas y verduras durante todo el invierno.

Las frutas y verduras del jardín pueden ser conservadas para el consumo en invierno. Diferentes métodos le permitirán prolongar el placer mucho tiempo después de la cosecha, ¡déjese tentar!

Almacenamiento

Si tienes la suerte de tener un sótano o un ático, ¡alégrate! Muchas frutas y verduras pueden ser almacenadas allí. Un sótano oscuro y bien ventilado a una temperatura constante (entre 8 y 13°) es el lugar ideal para almacenar patatas, zanahorias, nabos o remolachas en silos llenos de arena seca.

Para almacenarlos bien, retire estas raíces de la tierra, déjelas secar durante unas horas al sol y luego cepille la tierra suavemente para eliminarlas. Coma inmediatamente vegetales heridos o manchados ya que no soportan el almacenamiento. Coloca las verduras sanas en un silo con capas alternas de arena y verduras.

La fruta también puede ser almacenada en la bodega, incluyendo manzanas, peras y membrillos. Una vez más, compruebe que la fruta está perfectamente sana antes de colocarla en los estantes de madera, espaciándola bien para asegurar que el aire circule perfectamente. Será necesario un control semanal para eliminar la fruta dañada.

En el ático, que es más cálido y seco, se guardan los aromáticos, atados en manojos y colgados al revés, así como las judías secas en cestas de ratán o frutas secas como las nueces y las avellanas.

Esterilización

En verano no es raro que se vea abrumado por la producción de frijoles, pepinillos, pimientos o tomates. La esterilización permite preservarlos durante largos meses, cocinados o no. A continuación, los frascos llenos se colocarán en un esterilizador, una olla a presión o una olla de agua hirviendo durante al menos una hora o más, dependiendo de la técnica utilizada, el tiempo para destruir los gérmenes y las bacterias y eliminar el aire presente en los frascos para asegurar un cierre hermético.

Conservación en aceite o vinagre

Este método se ha utilizado durante siglos para preservar los tomates secos, las cebollas pequeñas, los pimientos, los corazones de alcachofa, las aceitunas y los champiñones. Elija siempre un vinagre o aceite de buena calidad y adapte las recetas a sus necesidades.

Congelación

La congelación es el proceso más moderno y permite todo tipo de fantasías. Las verduras se limpian y escaldan primero en agua salada hirviendo, antes de congelarlas en bolsas o cajas especiales en las que se habrá anotado la fecha y la naturaleza del producto.

La fruta se congela cruda pero a veces pierde su sabor.

Por supuesto, puedes congelar tus propios platos a base de verduras, o incluso hacer sorbetes con tu fruta. ¡La congelación sólo está limitada por su imaginación!

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