Falsa siembra para eliminar las malas hierbas

Aunque no es suficientemente practicada por los jardineros, la técnica de la falsa siembra es, sin embargo, una manera eficaz y fácil de controlar las malas hierbas no deseadas y dejar la zona despejada para la siembra real.

Una técnica probada

La falsa siembra es la preparación de un lecho en el huerto o en una zona específica del jardín ornamental para la siembra de cultivos seleccionados.

Durante la preparación del suelo, las semillas de las plantas silvestres latentes a menudo salen a la superficie, encontrando todas las condiciones de luz, humedad y calor necesarias para germinar. Regados bien por el jardinero, se desarrollarán maravillosamente en medio de su verdadero plantel. Para evitar esto, es necesario proceder a la falsa siembra de antemano.

La falsa siembra consiste, por lo tanto, en preparar el suelo, normalmente (arrancar las hierbas silvestres, aflojar, rastrillar…) y esperar a que se desarrollen las semillas de las malas hierbas.

La falsa siembra se realiza generalmente dos o tres semanas antes de la fecha de la siembra real, por lo que debe planificarse con antelación, pero no debe hacerse demasiado pronto en la temporada para que se cumplan todas las condiciones de germinación. La mejor época para realizar una falsa siembra es en abril/mayo cuando las temperaturas aumentan, el suelo se calienta y las lluvias siguen presentes.

Interés de la falsa siembra

La falsa siembra proporciona un control eficaz de las malas hierbas indeseables durante una operación de siembra real, ya que éstas habrán germinado de antemano y ya habrán sido eliminadas.

El suelo ya estará preparado para la siembra real. Todo lo que quedará por hacer es desherbar las malas hierbas jóvenes y sembrar su verdadera cosecha.

¿Cómo realizar una falsa siembra?

  • 15 días antes de la fecha de siembra, preparen el suelo quitando las malas hierbas manualmente.

  • Afloja la tierra con la grelinette.

  • Quiten las piedras y los residuos de plantas y rastrillen el área para nivelarla.

  • Espolvorear con una lluvia ligera.

  • Espera a que los pastos salvajes crezcan alrededor de un centímetro de altura.

  • Usa la escarda para limpiar el área.

  • La escarda es la herramienta ideal porque permite actuar en la superficie y arrancar directamente las pequeñas raíces de las malas hierbas sin que surjan nuevas semillas del suelo.

  • Ahora puedes hacer la siembra real sin tener que volver a trabajar el suelo y con menos riesgo de que aparezcan malezas con el cultivo sembrado.

  • Nivela el suelo con la parte trasera del rastrillo.

  • Sembren sus semillas inmediatamente y rieguen con una lluvia muy fina.

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