Cultivo in vitro

Practicado en medio estéril en los laboratorios, el cultivo in vitro permite regenerar una planta a partir de una parte de sus órganos o incluso de una sola célula. Descifrado. Twitter

¿Qué es el cultivo in vitro?

El cultivo in vitro se lleva a cabo en el laboratorio bajo un estricto control del medio y en un espacio miniaturizado. Las condiciones de cultivo son muy precisas, la temperatura y la iluminación están optimizadas y el medio es estéril para que no se desarrollen bacterias u hongos. Las plantas se cultivan en pequeños contenedores o tubos de ensayo. Esta técnica permite multiplicar plantas a gran escala en cantidades industriales ya que a partir de un simple meristemo (punta de brote o raíz) es posible producir varios millones de plantas.

¿Cuáles son las diferentes técnicas de cultivo in vitro?

El cultivo de protoplastos (células sin paredes) permite obtener un gran número de plantas, pero también puede utilizarse para producir nuevas plantas a partir de la fusión de células de diversos orígenes.

El microcorte (micropropagación o clonación), que consiste en el enraizamiento en el medio de cultivo, aumenta la velocidad de crecimiento y las posibilidades de éxito. Permite producir plantas genéticamente idénticas a la planta madre y de una calidad sanitaria impecable. Esta técnica es muy útil para multiplicar las especies que se reproducen lentamente o con dificultad de forma natural. Además, permite multiplicar las plantas estériles.

Cultivo de meristemas. Este órgano muy pequeño, que mide menos de 1 mm, está presente en el brote apical o en las puntas de las raíces de la planta y permite el crecimiento y la transformación de los órganos de la futura planta. Incluso si la planta madre está enferma, el meristemo sigue siendo saludable y asegura la regeneración total. Este proceso ha permitido, por lo tanto, preservar o salvar ciertas especies o variedades. El resultado es una planta perfectamente sana que se ajusta a la variedad original. Muchas plantas se han salvado de esta manera. Entre ellas la patata “Belle de Fontenay”, algunas dalias, la violeta de Toulouse, varias variedades de lirio, frambuesas y vides.

La androgénesis y la ginogénesis son técnicas de cultivo que permiten obtener plantas a partir de células sexuales masculinas en el primer caso o de células sexuales femeninas en el segundo. Aseguran la producción de plantas haploides, es decir, las líneas puras necesarias para los programas de mejoramiento de las plantas. La haplodiploidización se utiliza con frecuencia para mejorar plantas como el arroz, el maíz, el trigo o el tabaco.

Interés de los cultivos in vitro

Como hemos visto anteriormente, hay muchas aplicaciones para el cultivo in vitro. Permite producir a gran escala y llevar plantas sanas al mercado más rápidamente, pero también salvaguardar la biodiversidad mediante la preservación de especies raras o difíciles de multiplicar naturalmente. Otra función del cultivo in vitro es crear nuevas variedades resistentes a diversas enfermedades, por lo que está encontrando aplicaciones en la industria alimentaria mundial.

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