Cuidado de las orquídeas en interiores

Contrariamente a lo que se podría pensar, las orquídeas no son flores tan delicadas, como otras plantas de interior, las orquídeas simplemente necesitan una buena base que las mantenga durante mucho tiempo y que además sea fácil de cuidar.

La base

La mayoría de las orquídeas son epífitas, son plantas aéreas y no crecen en el suelo. Las raíces necesitan secarse ligeramente entre regadío y regadío. Sus orquídeas tienen más probabilidades de sobrevivir en astillas de madera o musgo que en el suelo.

La ubicación

La luz es un factor importante para el buen crecimiento de las orquídeas. Normalmente se puede juzgar cuánta luz necesita una orquídea mirando sus hojas. Deberían ser de color verde claro, cercano al de la hierba fresca. Esto demuestra que la planta tiene suficiente luz para crecer adecuadamente y que está tratando de protegerse de la radiación y el calor. Si las hojas se vuelven muy amarillas, mueve la planta a un lugar más sombreado. Si las hojas se vuelven verde oscuro o incluso esmeralda, su planta necesita más luz. Puede ser un poco difícil encontrar la mejor ubicación para su Orquídea porque, aunque necesita luz, no puede soportar el calor. La luz natural de una ventana orientada al este es la mejor, a las orquídeas les gusta la luz brillante pero indirecta.

Hidratación

Como todas las plantas con flores, el riego es importante para la longevidad de sus orquídeas, pero no debe regarlas más de una vez por semana. La mayoría de las orquídeas salvajes, como los árboles u otras plantas, se alimentan de la humedad del aire, por lo que una orquídea nunca debe tener agua estancada en su maceta. La mejor manera de hidratar su planta en casa es sumergirla en un baño de agua fría durante una hora o así y dejar que el agua se escurra antes de volver a ponerla en su maceta. Si su composición no le permite bañar fácilmente a sus orquídeas, rocíe agua sobre sus raíces o musgo. Si las raíces son blancas, firmes y carnosas, con puntas verdes, la orquídea está sana.

En su entorno original, las plantas siempre disfrutan de una suave brisa que se puede recrear en casa colocándolas cerca de un pequeño ventilador o en una habitación ligeramente ventilada. Esto les dará mejores condiciones de crecimiento y ayudará a reducir el riesgo de enfermedades.

Cada orquídea tiene varias ramas en sus tallos, que tardan de 90 a 120 días en florecer. Las ramas pueden ser cortadas en la base (intersección con el tallo) cuando las flores están en desfloración. Esto permitirá que la planta florezca una nueva y más fuerte rama y le permitirá disfrutar de sus orquídeas durante todo el año!

En asociación con Arena Fleurs.

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