Conservar alimentos frescos durante todo el año

Una técnica conocida desde hace casi tres siglos, el enlatado permite conservar las frutas y verduras durante un largo período de tiempo sin riesgos, conservando sus cualidades.

Un poco de historia

Desde tiempos inmemoriales, la gente siempre ha querido preservar sus alimentos para hacer frente a la hambruna y a las fluctuaciones de las cosechas. Sin embargo, no fue hasta 1795 que el francés Nicolas Appert, un confitero de profesión, inventó el antepasado del tarro de lata sumergiendo botellas herméticamente cerradas que contenían vegetales en agua hirviendo. Se dio cuenta de que las verduras se mantendrían durante mucho tiempo después de esta operación. El término “aperitivo” rinde homenaje a su nombre. En 1810, Pierre Durand registró la patente en Inglaterra y amplió el proceso al uso de latas de hojalata. ¡La lata nació!

¿Qué es la apertización?

Es un proceso de destrucción de bacterias, toxinas y patógenos en los alimentos. A continuación se colocan los alimentos en recipientes herméticos y se someten a altas temperaturas (100-120°C) durante un período de tiempo para destruir los patógenos. El enlatado, por supuesto, se refiere a frutas y verduras, pero también a carne y pescado. El enlatado no altera las cualidades nutricionales de la comida, pero a veces cambia un poco el sabor.

Los recipientes utilizados por los particulares suelen ser frascos de vidrio específicos con una tapa sellada con una arandela de goma y provista de un clip para apretar la tapa. En la industria alimentaria se prefieren las latas de hojalata o de aluminio, que deben ser perfectamente engarzadas en la fábrica. En este caso, las latas se producen en grandes lotes y en grandes cantidades.

¿Cómo proceder a la apertización en casa?

  • Tome tarros especializados y desinféctelos esterilizándolos en una olla a presión.

  • Cosecha tus frutas o verduras.

  • Pélalos y acomódalos a tu manera. Pueden ser cocinados o crudos, dependiendo de tus gustos y del uso que quieras hacer de ellos. Las frutas no deben estar demasiado maduras, los albaricoques, melocotones, ciruelas, peras o cerezas deben cubrirse con un jarabe ligeramente dulce antes de la esterilización.

  • Ponga su fruta o verdura en el tarro y ciérrelo bien con el clip que conecta la tapa al tarro.

  • Comprueba que el sello está en su sitio.

  • Pongan sus tarros en una olla a presión o en un esterilizador a 110-120°C. La duración de la operación dependerá del tamaño de los frascos y de los alimentos a esterilizar.

  • Entonces deja que se enfríe y colócalo en una habitación oscura y fresca.

Vida útil

Bien preparadas y almacenadas en buenas condiciones, las conservas caseras hechas de esta manera pueden conservarse durante más de un año. Las conservas industriales tienen una mayor vida útil (hasta 5 años).

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